Una práctica muy generalizada, sobre todo en los empresarios individuales y autónomos es disponer de su propia mercancía para su uso particular. Hablamos de casos como el empresario que tiene un supermercado y se lleva lo que va necesitando a casa, o el que tiene una tienda de informática y retira un ordenador para su hijo, o aquel que vende muebles y amuebla su dormitorio con ellos o la utilización de una habitación de un hotel como residencia del dueño del mismo. Todos estos casos, y muchos más similares, son ejemplos de lo que se denomina autoconsumo tanto de bienes como de servicios.

klips gt autoconsumoLa regulación legal del autoconsumo viene en los artículos 9 y 12 de la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido. Regulación ya analizada hace tiempo en nuestra tribuna y que recomendamos leer: “El autoconsumo de bienes y servicios en el Impuesto sobre el Valor Añadido”.

Al hilo de aquel estudio, queremos tratar ahora los aspectos contables del autoconsumo que si bien no está reflejado como tal en el plan contable, sí que podemos deducir sus apuntes atendiendo a las cuentas que intervienen.